3- Jacques Derrida, “CAPÍTULO TERCERO: DE LA GRAMATOLOGÍA COMO CIENCIA POSITIVA”, en: De la gramatología, trad. O. Del Barco y C. Ceretti, México, Siglo XXI, 2017, pp. 97-126.

Jacques Derrida, “Capítulo tercero: De la gramatología como ciencia positiva”, en: De la gramatología, trad. O. del Barco y C. Ceretti, México: Siglo XXI, 2017, pp. 97-126.

CAPÍTULO TERCERO: DE LA GRAMATOLOGIA COMO CIENCIA POSITIVA

  • Título a modo de ironía:
    imposibilidad DE LA GRAMATOLOGÍA COMO CIENCIA POSITIVA

     Imposibilidad                de la                                         posibilidad

  • Sub título propio: “LA GRAMATOLOGÍA COMO CIENCIA NO CIENTIFICA DE LA ESCRITURA”


    O.[pp.97-98]

  • “¿En qué condiciones es posible una gramatología? Su condición fundamental es, por cierto, la solicitación del logocentrismo.” [P.97]
  • La GRAMATOLOGÍA se entromete en la metafísica occidental bajo la forma del sollicitare -término latino que proviene de la arquitectura: hacer temblar los simientos– La metafísica logocéntrica se habita solicitándola. Se ubica desde el centro del edificio haciéndolo temblar y encontrando sus fisuras.
  • MOMENTO DEL TEMBLOR
  • “Pero esta condición de posibilidad se torna condición de imposibilidad. En efecto, corre el riesgo de conmover el concepto de ciencia” [p.97]
  • A su vez, la solicitación del logocentrismo empieza por deconstruir el concepto de ciencia. El primer movimiento debe estar ahí, en la imposibilidad de volver a la GRAMATOLOGIA una ciencia positiva y por tanto productiva. Su positividad es la sustracción. Conmueve a la ciencia [del latín commŏvēre- ‘mover con violencia’ ‘agitar’ ‘quitar’] La saca del centro, usando su lugar, o dicho de otra manera, sustractivamente, en un paso atrás la desfonda. Las Ciencias de la “escritura” como la Grafemática -disciplina de la teoría de la escritura que estudia el sistema gráfico de una lengua y sus reglas- son desplazadas, sacadas de su origen “tendrían que dejar de presentarse como ciencias; su pretensión tendría que ser exorbitante frente a un saber gramatológico”[97] Las ciencias en tanto saber positivo y como tal pura determinación presuponen a modo de suelo, un desfondo, el saber gramatológico, que viene a sacar de su centro, a exorbitar, a desplazar la positividad de estas ciencias de la escritura.
  • “en el interior de las normas tradicionales de la cientificidad hacia las que provisoriamente nos replegamos, volvamos a plantear la pregunta: ¿en qué condiciones es posible la gramatología?” [pg.97] 
  • ¿Puede la gramatología ser una ciencia positiva? Replegados momentáneamente en las lógicas de la tradición vuelve a preguntar, sabiendo que “la historia de la metafísica ha sido la historia de las localizaciones” desde aquí se repite la pregunta.  
  • “¿Dónde comienza la escritura? ¿cuándo comienza la escritura? […] ¿Dónde y cuándo comienza…?  Problema de origen.” [P. 97]
  • “La idea de la huella en donde todo lenguaje es un sistema de diferencias en donde hay huella de huella, pero si me sigo remitiendo hacía atrás no encuentro nunca la pisada originaria, es decir hay huella de huella sin pisada de origen, porque si hubiera pisada de origen habría un significado ideal.”
  • “Ahora bien, que no haya origen, vale decir un origen simple; que los problemas de origen arrastren con éste una metafísica de la presencia es, sin duda, lo que deberá enseñar una meditación sobre la huella.” [P.97]
  • En la solicitación del logocentrismo, vemos el trabajo de la deconstrucción, debemos indagar desde dentro de la tradición y por tanto ver las fisuras del problema de origen bajo la lógica de la ciencia positiva.    
  • Problema de las ciencias empíricas. Dos niveles de la pregunta empírica del origen de la escritura: “Dónde” y “Cuándo”: “¿Cuáles son los lugares y momentos determinados de los primeros fenómenos de la escritura, en la historia y en el mundo” [P. 97] -Pregunta de hecho-
  • Problema onto-fenomenológico. Pregunta metafísica por la Esencia de la escritura: “¿Qué es la escritura? ¿En que se la reconoce?” [P.97]-pregunta de derecho-
  • Tradición metafísica: La pregunta por el dónde y el cuándo, presupone la pregunta ¿Qué es? Eso que se da históricamente y empíricamente.
  • Inversión: poner al margen lo que siempre estuvo en el centro, y viceversa. La tradición metafísica prima la pregunta por la esencia, se debe saber qué es para saber dónde y cuándo comienza algo. En el estudio de la escritura esto no se puede dar.
  • “no podría ser sometida a la cuestión onto-fenomenológica de la esencia. La huella no es nada, no es un ente, excede la pregunta qué es, y eventualmente la hace posible.”[p.98]
  • “Esta imposibilidad de comenzar por el comienzo de derecho, tal como esta asignado por la lógica de reflexión trascendental remite a lo originario bajo la tachadura de la huella , vale decir a la raíz de la escritura” [P.98]
  • La huella es el origen de la escritura.

Pero este origen no se da bajo la lógica de un principio deductivo. Tal como Kant lo tomaba de la jurisprudencia, distinguiendo cuestiones de hecho de cuestiones de derecho. “los juristas, cuando hablan de derechos y de pretensiones, distinguen, en un proceso jurídico, la cuestión acerca de lo que es de Derecho (quid juris) de la [cuestión] que se refiere al hecho (quid facti); y exigiendo prueba de ambas, llaman a la primera [prueba], que tiene que mostrar el derecho o también la pretensión legitima, la deducción”. La pregunta es que se hace Kant es “¿Con que derecho posee y emplea el entendimiento los conceptos puros: las categorías? ¿Cómo estas se aplican de hecho a objetos de la experiencia?’” Es por tanto una demostración de legitimidad a demostrar.

A diferencia de esto la huella como origen de la escritura no es un principio del cual debamos demostrar su legítima aplicación. La pregunta “¿Donde y cuando la huella, la escritura en general, se reduce a “escritura” en sentido corriente?” [p.97] No se transita desde un origen trascendental a un uso empírico. “Inclusive no se puede seguir teniendo confianza en la oposición del hecho y del derecho que siempre ha funcionado en el sistema de la pregunta qué es, bajo todas sus formas metafísicas, ontológicas, trascendentales.” [p.98]

  • A su vez a la pregunta empírica y de hecho por el origen de la escritura deberían poder responder las ciencias históricas. Lo que también se presenta como inasible. “Al ser la escritura totalmente histórica” no puede tomar el camino de una historia de la escritura, “pues la misma ciencia exigía que una teoría de la escritura viniera a orientar la pura descripción de los hechos”. [p.98] La gramatología es condición de posibilidad de las ciencias históricas.   

LA PREGUNTA DEL ORIGEN DE LA ESCRITURA NO PUEDE SER RESPONDIDA NI POR LAS CIENCIAS EMPIRICAS NI POR LA ONTO-FENOMENOLOGÍA.

  1. El álgebra: arcanum y transparencia [pp.99-108]

  • “¿Dónde comienza la escritura? ¿cuándo comienza la escritura? […] ¿Dónde y cuándo comienza…?  Problema de origen.” [P. 97]

Esta pregunta se intentó responder en el S. XVIII. donde se dieron los primeros proyectos de una “historia general de escritura” [P. 99]. Esta historia tuvo un primer momento que es llamado juicio teológico. Fréret:  “El mito de una escritura primitiva y natural dada por Dios, como la escritura hebraica[…] que son los más antiguos de todos, inclusive trazados por el mismo dedo del Dios soberano “ [p.100]   Este mito constituyó el mayor obstáculo de una gramatología. Aspecto monotono-teísta, óntico y por tanto totalizante del origen de la escritura.

1.El primer descentramiento de este juicio onto- teleológico se genera al devenir-legible las escrituras no-occidentales, la ciencia de escritura se hace posible ante la mostración de otras escrituras. La posibilidad de una historia del alfabeto, se da al salir de un origen primigenio y divino. Al verse diferenciada cada escritura con un afuera, una otra escritura. Este primer descentramiento, hace nacer otro movimiento en la historia de la escritura.  Un paso de teleológico a lo lógico. De Dios a Ciencia.

2. El segundo movimiento se re-centra concilia el punto de vista lógico-filosófico y teológico “Es el prejuicio “chino”: todos los proyectos filosóficos de escritura y lenguaje universales” [P.100] La función del modelo chino de escritura da la posibilidad de una liberación de la voz.

(Sistema escritura chino: sistema de escritura de tipo logográfico -unidad mínima de un sistema de escritura que por sí sola representa una palabra- Se diferencia de los sistemas fonéticos como los alfabetos, donde cada símbolo representa en primer término un fonema (sonido) o combinación de ellos y no palabras enteras, lexemas o morfemas.)

Para Leibniz “lo que libera la escritura china de la voz es también lo que, por la arbitrariedad y el artificio de la invención, la arranca de la historia y la hace propicia para la filosofía” [p.100] Este modelo de escritura a-histórica funciona como eje para una lengua universal -transmisión del pensamiento a signos sin voz- . Esta lengua funciona a la manera de “Arcanum”; acceso al lenguaje secreto y total del creador, pero de manera técnica. Inventar un lenguaje universal a la manera de dioses.

Logos–> Escritura

A la vez este Lenguaje tiene que tener la excepcional característica de la transparencia:

Y en una nota al pie de Descartes, agrega: “Y si alguien hubiera explicado cuales son las ideas simples que están en la imaginación de los hombres, con las cuales se compone todo aquello que piensan, y eso fuera aceptado por todo el mundo, me atrevería a esperar una lengua universal muy fácil de aprender” [nota. P.103]

  • Para la generación de este lenguaje universal técnico, tenemos que presuponer una transparencia entre lo pensado consigo mismo. Cada pensamiento es una unidad transmisible. “Todo proyecto implica la descomposición en ideas simples” [P.103] (Cfr. Monadología 1-3 y 51)
  •  Para este lenguaje lógico y universal se debe en términos Leibnizcianos “sustituir por el cálculo el razonamiento” [p.103] “razonar y calcular serán la misma cosa” [P.103]
  • La gran ciencia –Característica- citando a Leibniz: “[…]es la que da las palabras a las lenguas, las letras a las palabras, las cifras a la Aritmética, las notas a la Música; ella es la que nos enseña el secreto para fijar el razonamiento y obligarlo  a dejar algo así como huellas visibles sobre el papel en  pequeña cantidad, para ser examinado a voluntad: es ella, finalmente, la que nos permite razonar con poco gasto, colocando caracteres en el lugar de las cosas, para desembarazar la imaginación” [p.103]      

[P. 104] Este lenguaje universal es técnico, pero remite a un simple absoluto: logos divino. Pese al descentramiento de una escritura no fono-céntrica esta transmisión del pensamiento a signos sin voz: Logos —> Escritura.  Es logo-céntrica.

  • “Hay una unidad profunda, en el interior de una determinada época histórica, entre la teología infinista, el logocentrismo y un cierto tecnicismo. La escritura originaria y pre o meta-fonética que aquí tratamos de pensar, no conduce a nada menos que a una “superación” del habla por medio de la maquina” [P.104]
  • Se da así la mostración de un proyecto de ciencia de la escritura de carácter puramente positivo y superador, transmisión directa de pensamiento a escritura: Unión de Teología y Ciencia. “complicidad entre racionalismo y misticismo” [P.107] que lleva a un pensamiento tecnocientífico y maquinal de la escritura.

2. La ciencia y el nombre del hombre [pp.108-116]

  • Nuevo paradigma técnico de la escritura
  • “¿Ha entrado la gramatología en el camino seguro de una ciencia? Las técnicas del desciframiento, se sabe, no han dejado de progresar a un ritmo acelerado.”  [P. 108]
  • Nuevo paradigma de la escritura: Desciframiento.  Ej: El criptoanálisis (del griego kryptós, «escondido» y analýein, «desatar») es la parte de la criptología que se dedica al estudio de sistemas criptográficos con el fin de encontrar debilidades en los sistemas computacionales y romper su seguridad sin el conocimiento de información secreta. En el lenguaje no técnico, se conoce esta práctica como romper o forzar el código cibernético.

Este “hubieran debido hacer temblar lo más seguros fundamentos de nuestra conceptualidad filosófica, ordenada totalmente según una situación determinada de relaciones entre logos y escritura” [p.108]

  • Los conceptos utilizados por los historiadores de la escritura se rigen por un insuficiente aparato teórico.

 [P.109] Distinciones binarias como escritura fonética y e ideográfica, imagen y símbolo. Que recae en el paradigma instrumentalista y tecnicista de la escritura: “Siendo el lenguaje un “instrumento” la escritura es “la prolongación del instrumento” [P.109]   Pensamiento –> Habla —> Escritura / Significado —> Significante —> Significante de significante

  • Distinción no critica proveniente de la teología logo-céntrica: naturaleza/institución, sensible/ inteligible, alma/cuerpo, análisis/ síntesis, abstracto/ concreto, etc.…  “Se podría demostrar que todas estas presuposiciones y todas las oposiciones así acreditadas constituyen un sistema: se circula de unas a otras en el interior de una misma y única estructura [P.110]”
  • Es necesario salir de este paradigma teórico de la historia de la escritura: “la teoría de la escritura no tiene solo la necesidad de una liberación intra-científica y epistemológica[…] es preciso emprender, actualmente, una reflexión en el cual el descubrimiento “positivo” y la “deconstrucción” de la historia de la metafísica, en todos sus conceptos […] Sin esto toda liberación epistemológica corre el riesgo de ser ilusoria y o limitada proponiendo solo comodidades o simplificaciones nocionales sobre fundamentos a los que la crítica no toca ” [P.110]
  • [P.110] Llamado de la gramatología a no recibir sus conceptos fundamentales de otras ciencias humanas: De la metafísica tradicional.
  • [P.111] La gramatología no debe ser una ciencia humana y no debe ser una ciencia regional entre otras.
  • “No debe ser una de las ciencias del hombre, porque plantea en primer lugar, como su propio problema, el problema del nombre del hombre” [P.111]
  • Pero ¿Quién nombra al hombre? La idea de unidad universal de “hombre” que parece no nombrar nadie, es un prejuicio etnocéntrico. El nombre propio signo de propiedad está atravesado por la impropiedad. Aquello que quiere ser un ámbito de presencia está sin embargo atravesado por la ausencia. El nombre hombre señala una diferencia Lo que parece marca de identidad y unidad es una marca de des- identificación que genera la unidad de “hombre”: “hombre” es no-ser los pueblos sin “escritura” y “sin historia” que nombran sin “hombre”. Negar  el nombre de hombre y la incapacidad del poder escribir es un mismo gesto. “En realidad los pueblos “sin escritura” nunca carecen de un cierto tipo de escritura” [P.111]   La visión tecno científica y etnocéntrica de asignarle a lo existente como unidad viva “hombre” y por tanto “ser escritural” impide una real gramatología, que no es la historia de los pueblos con grafía, sino “la diferencia como historia del grama” [P.111]
  • Noción de programa [P.111] Concepto que no proviene de la metafísica ni de las ciencias humanas.
  • “Pero no es suficiente denunciar el etnocentrismo y definir la unidad antropológica mediante la disposición de la escritura […] En lugar de recurrir a conceptos que habitualmente sirven para distinguir al hombre con los otros vivientes (instinto e inteligencia, ausencia o presencia del habla, de la sociedad, de la economía, etcétera), se recurre aquí a la noción de programa.   [P.111]  
  • Programa: Sistemas de escritura
  • Esta noción de la escritura excede el carácter antropocéntrico, da el carácter de grama a seres de diversas esferas de lo vivo en un amplio espectro desde la ameba hasta el homo sapiens. Pero este concepto no es suficientemente originario. Huella –> Grama —> Programa
  • Este concepto tomado de cibernética solo es inteligible “a partir de una historia de las posibilidades de la huella como un doble movimiento de protensión y de retención. Este movimiento desborda ampliamente las posibilidades de la “conciencia intencional” [P.111]
  • La huella “como emergencia que hace aparecer el grama como tal” [P.111]. Es un acontecimiento que excede el carácter intencional de la conciencia  (Para Husserl la protensión y retención son movimientos de la conciencia inmanente del tiempo, la retención es lo que permite la sedimentación de los datos hyleticos -memoria- y la protensión es mentar vacíamente un suceso futuro -proyectar- desde una inmanencia pura de la conciencia consigo misma) Cuya estructura funciona “Siendo sí misma conciencia de algo pasado y futuro” la huella no que funciona como estructura no-presencial: como sustracción y posibilidad, resta y donación: a manera de espaciamiento: diferEncia.  “Y hace posible, sin duda, el surgimiento de los sistemas de escritura en un sentido estricto.” [P.111]
  •    Huella –> Grama —> Programa: Sistema de escritura trans-humano.
  • La noción de programa como escritura, cuyo origen es la huella, y cuya posibilidad es el grama, se libera de un paradigma antropocéntrico: “memoria” en sentido de la conciencia intencional. Esta nueva noción de sistemas de escritura funciona “Desde los programas elementales de los comportamientos llamados “instintivos” hasta la constitución de los ficheros electrónicos y las máquinas de leer” [P.112]
  • Este gesto deconstructivo usa la noción de programa que no es tomada de las ciencias humanas y amplía el concepto de diferEncia. La escritura sale así de un paradigma del “hombre”. La noción de programa y su deconstrucción a la huella como origen “constituye y cancela al mismo tiempo, en el mismo movimiento, la subjetividad llamada consciente, su logos y sus atributos teológicos.” [P.112]   

“La historia de la escritura se levanta sobre el fondo de la historia del grama como aventura de las relaciones entre el rostro y la mano” [P.112]

  • Historia de la escritura que se debe liberar del lenguaje mecanicista y teleológico, conceptualidad del deterioro “[…]la lenta transformación de la motricidad manual que libera el sistema audio-fónico para el habla, y la mirada y la mano para la escritura.” [P.112] Motricidad manual –> habla–> mirada- mano: escritura. Encontrar el origen del movimiento de la máquina, de la techné es imposible. La mano escribiendo no es una consecuencia del rostro pensante que la mira.
  • ánthtropos: equilibrio precario ligado a la escritura manual-visual” [P.112]
  • Pensamiento –> Habla —> Escritura
  • Rostro–>Mirada–>Mano
  •  [P.113] La época técnica amenaza este equilibrio antropocéntrico y se llega a pensar una época de la escritura como la suspensión del ser-parado.
  • “Al menos se sabe que “ningún cambio importante” que diera nacimiento a un “hombre perfecto” en que ya no sería un “hombre”, “puede en adelante producirse sin la perdida de la mano, de la dentadura y, en conciencia, de posición erguida. Una humanidad anodonte  y que viviese acostada, utilizando lo que le quedara de los miembros anteriores para apoyarlos sobre botones, no es totalmente inconcebible” [P.113]
  • La visión técnica de la escritura bajo el paradigma antropocéntrico escritura manual-visual nos lleva a la posibilidad trans-humano molusco apretando botones.  Que el último caso no devela el origen de la escritura, ni la posibilidad de la escritura.
  • Hay que dar el paso atrás de la escritura manual-visual “En ella, ya sin ella, es necesario tratar de captar la unidad del gesto y del habla, del cuerpo y del lenguaje, del instrumento y del pensamiento, antes de que se articule la originalidad de uno y de otro y sin que esta unidad dé lugar a confusión” [P.112]
  • Retroceder hasta el origen sin origen de la articulación rostro-mano; lenguaje-cuerpo.
  • Linealidad- pluridimensionalidad de la escritura
  • Lo que más amenaza este prejuicio antropocéntrico es la ruptura de la linealidad de la escritura [P113]
  • Linealidad:Concepto tradicional de tiempo: toda la organización del mundo y del lenguajese da linealmente.Dice Saussure: el significante al ser de naturaleza auditiva en tanto imagen acústica plasmada es psique, se desenvuelve con los caracteres del “tiempo” que tiene dos características: “a) Representa una extensión, y b) esa extensión es mensurable en una sola dimensión; es una línea”[1]
  • “La historia de siempre estuvo asociada, sin lugar a dudas, con un esquema lineal del desenvolvimiento de la presencia, ya sea que su línea relacione la presencia final a la presencia originaria según la recta o según el circulo” [p.113]
  • La linealidad del lenguaje va acompañada del concepto vulgar de tiempo. (homogéneo, dominado por la forma del ahora y el ideal del movimiento continuo )  [P114]
  • El modelo de pensamiento de la linealidad de la escritura tiene aparejado la concepción de una linealidad del tiempo y por tanto una reducción de la historia, a modo de etapas sucesivas de superación. Esta visión lineal impide una mostración de la escritura, y encierra a la filosofía en un paradigma “histórico” impropio. Además, lleva consigo una estructura económica e ideológica. En suma., el modelo de pensamiento lineal responde a la cosmovisión tecno-científica.  
  • Pasaje:
  •     “Heidegger demuestra que determina desde el interior toda ontología, desde Aristóteles hasta Hegel, a meditación sobre la escritura y la deconstrucción de la historia de la filosofía se vuelven inseparables” [P.114]
  • Al deconstruir la historia de la “historia de la filosofía” en la meditación sobre la escritura se desmonta el pensamiento lineal.
  • Esta cosmovisión lineal nunca pudo imponerse absolutamente pues en su interior habitaba la diferEncia. [P114]
  • Esta cosmovisión lineal se da sobre es la represión del pensamiento simbólico pluridimensional.
  • Pluridimensionalidad: “La escritura en un sentido estricto esta enraizada en un pasado de escritura no-lineal” [P.113]
  • Mitogramas: son representaciones de animales que coexisten con signos geométricos variados, como soporte de tradiciones orales que hablan de la relación del hombre con su entorno. Sirvieron como símbolos mnemotécnicos para recordar historias míticas familiares, creadas para lograr la cohesión del grupo. Por extensión son imágenes gráficas que rememoran la historia mítica de un pueblo o linaje, apoyándose en relatos orales que les dan sustento y que las imágenes ayudan a recordar. ““Mitograma” escritura que deletrea sus símbolos en la pluridimensionalidad: en ella el sentido no está sometido a la sucesividad, al orden del tiempo lógico, o la temporalización irreversible del sonido [P.113]”
  • Esta forma de escritura libera del aspecto técnico de la escritura lineal.
  • Para volver a esta estructura de escritura es necesario des-sedimentar “cuatro mil años de escritura lineal”
  • Este paradigma lineal tuvo un momento de capitalización.  La notación lineal del pensamiento nace durante la formación ideológica de cierto modelo productivo:  Capitalismo agrario. La notación lineal del pensamiento emerge con el metal y el esclavo. Este proceso productivo y por tanto infraestructural produce a su par, un efecto técnico, económico e ideológico, determina clases sociales; aquellos que escriben o tienen escribas y que por tanto pueden llevar una contabilidad escrita de lo producido; y aquellos que no. [115 y nota 33]
  • “No se trata de que la reaparición masiva de la escritura no lineal interrumpa esta solidaridad estructural, sino por el contrario. Pero transforma profundamente su naturaleza” [P.115]
  • La escritura simbólica pluridimensional reprimida; al ser liberada destruye un paradigma técnico, económico e ideológico que proporciona la escritura lineal, cuya concepción lleva atada una cosmovisión lineal.
  • “El fin de la escritura lineal es el fin del libro” [P.115]
  • Nota 34: La escritura lineal es el instrumento de análisis del que salió la ciencia y filosofía y ell paradigma del libro como lo conocemos está en transformación, estamos ante el acontecimiento de una nueva forma de escritura, se puede pensar en internet o el Kindle. La ruptura del paradigma lineal de escritura trae una nueva liberación, las consecuencias de esta transformación son impredecibles. La ciencia no perderá mucho con esta desaparición de la escritura como la conocemos, pero la filosofía y la literatura deberán evolucionar sus formas. La escritura tendrá una transformación técnica en su formato que transformará a la vez la función material “La escritura pasará a la infraestructura […] como una transición que habrá tenido milenios de primacía” [P.116, nota 34]
  • El nuevo paradigma de escritura será sin líneas, la organización de la escritura se dará bajo otro paradigma de espacio. “Puesto que comenzamos a escribir, a escribir de otra manera, debemos leer de otra manera” [P.116]
  • “El acceso a la pluridimensionalidad y a una temporalidad des-linealizada, no es una simple regresión hacia el “mitograma”: hace aparecer, por el contrario, toda la racionalidad sometida al modelo lineal, como otra forma y otra época de la mitografía. La meta-racionalidad o la meta-cientificidad que se anuncia así en la meditación de la escritura, no pueden, entonces, seguir encerrándose en una ciencia del hombre, así como no pueden responder a la idea tradicional de la ciencia. Superan con un único y mismo gesto, al hombre, la ciencia, y la línea. [P. 116]


    3.El Rebus y la complicidad de los orígenes [pp.116-126]


  • La búsqueda de una grafología cultural (grafología: ciencia que pretende describir características generales del carácter a partir del examen de la escritura manuscrita) debe buscar su unidad de análisis en la “la constitución de la objetividad ideal [que] debe esencialmente pasar por el significante escrito” [P.119]

– (Psicoanálisis [P.117-119])

  • “En su propio trabajo el historiador de la escritura encuentra esta necesidad. Sus problemas no pueden ser retomados sino en la raíz de todas las ciencias. […] Ahora bien la vena continua que circula a través de todos esos campos de reflexión y que constituyen su unidad fundamental, es el problema de la fonetización de la escritura.” [P.119]
  • Objetividad del significante à Fonetización de la escritura
  • La objetividad ideal que se debe buscar en el significante, depende de la escritura en su aspecto fonético, pero esta no es posible, pues “una escritura puramente fonética es imposible y que nunca ha terminado de reducir lo no-fonético […] el fonetismo nunca es todo poderoso, sino también que desde siempre ha comenzado a trabajar al significante mudo. “Fonetico” y “no-fonetico” no son nunca, por consiguiente, las cualidades puras de ciertos sistemas de escritura” [P.120]
  • El nombre propio y el rebus muestra deconstructivamente y como ejemplo paradigmático como la escritura no puede ser reducido a su aspecto fonético y por tanto a una objetividad ideal del significante.
  • [P.121] “Nombre propio”
  •  “Se comprende así que el nombre, particularmente el llamado nombre propio, está siempre incluido en una cadena o en un sistema de diferencias” [P.121]  
  • El nombre propio está atravesado por la impropiedad, aquello que es ámbito más propio de presencia está atravesado por la ausencia. Los nombres propios son marcas de nuestra identidad. Estas supuestas marcas de propiedad son al mismo tiempo marcas de desapropiación y de desidentificación. ¿De dónde salió el nombre propio? Lo asigna otro. No se es dueño del nombre propio. Lo que parecería la marca de la más propia identidad, se hace patente la desapropiación, en primer lugar, me lo dio otro; y en segundo lugar el apellido arrastra consigo toda una cadena de muertos.
  • “La metáfora trabaja al nombre propio. El sentido propio no existe en el sistema de las diferencias y las metáforas. La parusía absoluta del sentido, como presencia consigo mismo del logos en la voz, en el oírse- hablar absoluto, debe ser situada como una función que responde a una indestructible pero relativa necesidad, en el interior de un sistema que la comprende. Esto se reduce a situar la metafísica o la onto-teología del logos.” [P.121]
  • El sentido de los nombres propios nunca podría señalar un sentido unívoco porque si se le pregunta a la madre de alguien quién es él, haría una descripción totalmente diferente de la que me haría su enemigo, o incluso un amigo. En el nombre propio hay muchos sentidos diferentes. Desde ese punto de vista el nombre de una persona se da situado, lo que parece univoco, significar muchas cosas, por lo que no significa nada. No existe un sentido presencial univoco del nombre.
  • [P.121] Rebus

El rebus también muestra deconstructivamente y como ejemplo paradigmático como la escritura no puede ser reducido a su aspecto fonético y por tanto a una idealidad del significante.

  • “El problema del rébus de transferencia resume toda la dificultad. Una representación de cosa puede encontrarse cargada, en tanto pictograma, de un valor fonético. […]  El significante se quiebra o se estrella como sistema: remite a la vez y por lo menos, a una cosa y a un sonido.”[P.121]  

Rebus: El principio pro rebus (de rebus, palabra latina que viene a significar «una cosa por otra»), también conocido como principio de homofonía o principio jeroglífico, es un recurso que se usó en los orígenes de las escrituras jeroglíficas, según el cual algunos símbolos fueron creados para representar conceptos abstractos que no podían ser representados gráficamente, pero que fonéticamente eran similares al sonido del objeto elegido. Por ejemplo, entre los antiguos egipcios la imagen de un ‘cordel o lazo anudado’ que se pronuncia aproximadamente como ”anj” fue usada para representar el concepto abstracto ‘vida’ (egi. anj)”

El Rebus nos muestra como una representación de cosa “cordel atado”, tiene en su valor fonético “Anj”  un desdoblamiento del significante, remite por un lado al cordel y por otro por igualación de sonido a “Anj=Vida”. La cosa, es tres cosas, por un lado, cordel, y por otra vida, y por último símbolo como una cadena de sonidos.  “Se tiene que tratar de con una escritura aparentemente pictográfica y en realidad fonético-analítica, del mismo   tipo   que el alfabeto. ”  [P.121]

  • Esta estructura de escritura “primitiva” picto-ideo-fonográfica no reducía la voz en sí misma, la escritura no era una mera reproducción fonética del habla. Esta forma de escritura muestra culturas al margen del logocentrismo. De igual manera la cultura China funciono al margen de este sistema logocéntrico. Al contrario, en las civilizaciones en donde se dio una primacía de la escritura fonética “el verbo concentro en sí todas las potencias de creación religiosa y mágica” [P.123]
  • ¿Puede la escritura china y “primitiva” ser un alfabetismo inacabado? ¿Cuyo camino fue un naufragio sin su culminación teleológica natural hacia la unidad? ¿Debe existir una relación “simbólica” con una realidad “única y singular”? ¿Debe existir una monotonía de significación: ¿SER=UNO=SOL= BIEN= PADRE del significado?  ¿Debemos seguir dentro de la estructura logo-fono-falo céntrica?
  • LOGOS           –> HABLA            —> ESCRITURA
  • SIGNIFICADO–> SIGNIFICANTE–> SIGNIFICANTE DE SIGNIFICANTE
  • “Un significante es, desde el comienzo, la posibilidad de su propia repetición, de su propia imagen o semejanza. Es la condición de su idealidad, aquello que lo hace reconocer como significante y lo hace funcionar como tal, vinculándose a un significado que, por iguales razones, nunca podría ser una “realidad única y singular”. Desde que aparece el signo, vale decir desde siempre, no hay posibilidad de encontrar en algún lugar la pureza de la “realidad”. De la “unicidad” de la “singularidad”” [p.123]
  • El significante, lo escritural es de por sí diferenciador, multívoco, como muestra el rebus o el nombre, el significante de derrama sin remitir a una unicidad, prejuicio monótono, logocéntrico. No hay significado, ni sentido único, realidad, ni referencialidad absoluta del signo.
  • ¿Por qué el habla debió ser “eclipsada” por la escritura? Si se quiere tratar de pensar, de descubrir aquello que bajo el nombre de escritura separa mucho más que las técnicas de notación, ¿no es necesario despojarse también, de una especie de monogenetismo grafico que transforma todas las diferencias en extravíos o retardos, accidentes o desviaciones? [P.123]
  • Habrá que dejar de pensar que la escritura es la teratología del logos, habrá que dejar de pensar que la escritura viene a oscurecer al logos, que viene a eclipsar la verdad, que viene a deformar lo real. Que viene a impedir que los habitantes de la tierra sigan girando y reproduciendo verbo.

                                           LOGOS           –> HABLA          –> ESCRITURA

                                               SOL             —>  TIERRA      –> LUNA

  • ¿Qué debe ser la escritura para significar el eclipse de aquello que es el bien y el padre? […] Y si hay necesidad de eclipse, el vínculo de la obra y de la luz, de la escritura y del habla ¿no debe aparecer de otra manera? [P.124]
  • [P.124]Habitar el descentramiento en la relación habla-escritura no se puede ser un acto filosófico ni científico, el eclipse, la nueva apertura se debe habitar poéticamente tal como lo hizo la poesía grafica de Mallarmé y Pound y “en primer lugar requiriese e hiciere vacilar, como Nietzsche, la autoridad trascendental y la categoría maestra de episteme: el ser.” [P.124]
  • [P.125] Al interrogar el origen de la fonetización de la escritura, como huella y diferEncia se devela que la ciencia, la religión, la política, la economía, la técnica, el derecho, el arte comparten más acá de la unidad la presencia logocéntrica y fonocéntrica, una complicidad “Se puede llamar archi-escritura a esta complicidad de origen. Lo que se pierde en ella es, entonces el mito de la simplicidad del origen. Este mito está ligado al concepto de origen: al habla recitando el origen, al mito de origen y no sólo a los mitos de origen” [P.125]
  • Se muestra así la ruptura logocéntrica y fonocéntrica del origen de las esferas del saber, este origen remite a una multiplicidad, un origen que diversifica, el habla que recita en una diafonía. El habla ya no es reproducción del logos, sino conformadora de una multiplicidad de discursos, de mitos. Parla una multiplicidad de orígenes.
  • La archi-escritura como complicidad de origen muestra como la constitución de la escritura determina esferas disimiles de la esfera humana, desde la balística hasta la agricultura. La potencia grafica funciona como ensamblaje y sustrato, solidaridad entre sistemas ideológicos, científicos, religiosos. “Los sistemas de escritura fueron algo más y distintos que “medios de comunicación” o vehículos del significado; que el sentido del poder y de la eficacia en general, que no pudo aparecer, como tal, en tanto sentido y dominio (por idealización) de la escritura, sino con el poder llamado simbólico, haya estado siempre unido a la disposición de la escritura […] Todo esto remite a una posibilidad común y radical que ninguna ciencia determinada, ninguna disciplina abstracta, puede pensarse como tal  ” [P.125]
  • El develamiento de la puesta en funcionamiento de la “escritura” como ensamblaje técnico, y por tanto como escritura fonética, presupone un origen más originario, paso atrás, que nos muestra que presupone a la escritura como diferEncia, como huella, que es condición de posibilidad tanto de una tecnificación de la escritura; y a la vez imposibilidad de su totalización. La archi-escritura como complicidad de origen devela y pone de manifiesto ese funcionamiento y puesta en marcha de la estructura metafísica de la “escritura”.
  • “LA GRAMATOLOGÍA COMO CIENCIA NO CIENTIFICA DE LA ESCRITURA”
  •  “Es necesario entender aquí esta incompetencia de la ciencia, que también es la incompetencia de la filosofía, la clausura de la episteme.”  [P126]
  • En términos de Heidegger, la incompetencia de la ciencia está en su aspecto positivo, la ciencia también solicita, pero «solicita emplazando”, sacando lo oculto en términos de productividad, de (+); Dice Heidegger “Promueve ex -poniendo. Este promover, sin embargo, está emplazando de antemano a promover otras cosas, es decir, a impulsar hacia la máxima utilización con el mínimo gesto.” [1]
  • La GRAMATOLOGIA solicita desplazando. Retorno a una forma pre-cientifica  o infra-filosófica.  A diferencia de la ciencia, La GRAMATOLOGIA no saca lo oculto para producir. Ella solicita, en términos retroctivo, restando. (-) Este “ocultamiento de origen” [P.126] que es común a la dupla tecno-ciencia y gramatologíaactúa en ellas de maneras opuestas. LA GRAMATOLOGÍA SOLICITA COMO CIENCIA NO CIENTIFICA DE LA ESCRITURA: “Con la insistencia tan poco monótona de la diferencia, ese movimiento innominable de la diferencia-misma […] huella[…] diferEncia” que muestra la condición de posibilidad que se torna condición de imposibilidad de la terminación de ciencia y filosofía. La huella habita en el entre de ambas impidiendo su realización como origen primario de sentido, como culminación total.
  • Esta CIENCIA NO CIENTIFICA DE LA ESCRITURA, se habita desde un PENSAR de la huella, de la diferEncia. Acción de demora y de sustracción.
  • Lo que Heidegger llamo “pensamiento es aquí, para nosotros un nombre perfectamente neutro, un blanco textual, el índice necesariamente indeterminado de una futura época de la diferEncia” [P.126]  “Pensar es lo que todavía no comenzamos a hacer” [P. 126]
  • La GRAMATOLOGÍA habita metafísica logocéntrica solicitándola. Se ubica desde el centro del edificio haciéndolo temblar y encontrando sus fisuras. Empezando desde  el adentro del adentro “[…] aquello que, medido sobre la talla de escritura, se inicia solo en la episteme […] Gramatología: este pensamiento permanecería aún emparedado en la presencia. [126]

[1] Heidegger, M., La pregunta por la técnica, Trad. Barjau, E., En: Conferencias y artículos, Ediciones del Serbal, España, 2001, Pg.16. 


[1] F. de Saussure, Curso de lingüística general, trad. A. Alonso, Ed. Losada, Bs, As., 2015.p.147

2 – Jacques Derrida, «Capítulo segundo: Lingüística y gramatología», en: De la gramatología, trad. O. del Barco y C. Ceretti, México: Siglo XXI, 1998, pp. 37-96.

Jacques Derrida, «Capítulo segundo: Lingüística y gramatología», en: De la gramatología, trad. O. del Barco y C. Ceretti, México: Siglo XXI, 1998, pp. 37-96.

  • Lingüística y gramatología: el problema de una ciencia de la escritura DOS PARTES: A-sobre la «idea de ciencia en general» y B- sobre la «idea de una ciencia general de la escritura»:

A:

  1. La idea de ciencia en general nació en una cierta época de la escritura.(La ciencia presupone la escritura)Cf. punto 5.
  2. La ciencia en general presupone determinadas relaciones entre habla y escritura. (no sólo presupone la escritura sino la relación de subordinación con el habla)
  3. Estuvo ligada en primer lugar al concepto y a la aventura de la escritura fonética. (Concepto, metafísica de la presencia, continuidad, resolución vs. juntura)

B:

  1. Que la idea de una «ciencia general de la escritura» nació en una cierta época de la historia del mundo. (La idea de una ciencia de la escritura presupone la historia, proviene de una cierta comprensión de la historia) Nosotros venimos oponiendo Hegel a Nietzsche, la idea de continuidad a la de ruptura, de totalidad a la de incompletitud.
  2. Que la escritura es la condición de posibilidad de los objetos ideales y, por lo tanto, de la objetividad científica: condición de la episteme. (la escritura es la condición de posibilidad de los objetos de las ciencias)
  3. Que la historicidad misma está ligada a la posibilidad de la escritura. (La historia presupone la escritura) Contraposición con el punto 4: la ciencia de la escritura, en tanto que ciencia y en tanto que su objeto es histórico, presuponen la historicidad; mientras que la propia historicidad presupone la escritura.
  • (p. 38) Las ciencias positivas y clásicas no pueden sino reprimir este tipo de preguntas y «hasta un cierto punto» esta represión es necesaria para que progresen. Cf. Heidegger, ¿Qué significa pensar?—–» «la ciencia no piensa». Sin embargo, allí reside su positividad.
    • «Su represión tiene consecuencias efectivas en el contenido de las investigaciones».
  • Lo que va a tratar de hacer en esta parte es una suerte de «deconstrucción de la lingüística«, interviniendo sobre sus presupuestos metafísicos.
  1. Irrupción del afuera en el adentro, pp. 46, 57.
    1. SAUSSURE: intento de determinar el adentro de la lengua expulsando a la escritura.
      1. De determinar las relaciones «naturales» de la lengua, separando su artificialidad y la «usurpación» de esa naturalidad de parte de la escritura.
        1. La escritura como perversión, incluso de orden sexual: el cuerpo se impone al espíritu y al alma.
          1. Tiranía del cuerpo sobre el alma, p. 50.
            1. «Para Saussure, ceder al «prestigio de la escritura» es, decimos nosotros de inmediato, ceder a la pasión. Es la pasión -y hemos sopesado este término- lo que analiza Saussure y critica como moralista y psicólogo de una tradición muy vieja. […] «… tiranía de la letra», dice en otra parte Saussure (p. 81). Esta tiranía es en el fondo el dominio del cuerpo sobre el alma, la pasión es una pasividad y una enfermedad del alma, la perversión moral es patológica. La acción de retorno de la escritura sobre el alma es «viciosa», dice Saussure, «… lo cual es, en realidad, un hecho patológico» (p. 81). La inversión de las relaciones naturales habría engendrado así el culto perverso de la letra-imagen: pecado de la idolatría, «superstición de la letra» dice Saussure […]».
            2. Me da la impresión de que en esta «inversión», en este «retorno», en esta «perversión» pasional y sexual, en este darse vuelta del alma para volverse pasiva, hay una especie de sodomía de la letra.
              1. Es como si la grafía se diera vuelta para sodomizar al alma, para volverla pasiva, para «invertirla».
  2. Y esta inversión es posible por la arbitrariedad del signo.
    1. Habría distintos niveles de arbitrariedad
      1. Mientras que la arbitrariedad del signo fónico sería natural, la del signo escrita sería artificial.
        1. Cf. Platón República X: la arbitrariedad de la escritura ya no participa de la idea. pp. 45, 58-59.
        2. Tener presente que Platón habla de la pintura (lenguaje no-fonético).
        3. Ahí no está presente la idea de la phoné aunque sí del logos entendido como sentido.
  1. Frente a esto Saussure va a proponer una reducción de la materialidad a la fonética, de la lengua literaria a la lengua propiamente dicha.
    1. Pero esta reducción a veces no es posible sin que implique una deformación fónica que aparece como resultado de haber pasado por la escritura: son los casos teratológicos.
      1. En este sentido yo creo que en el texto hay que oponer dos movimientos: uno es el de la «reducción» -a lo fónico, al concepto, a lo natural-, que es el propio de la lingüística; y otro es el de la «usurpación» que refiere a esa contaminación que proviene de la escritura y que si bien la lingüística trató de aislar, de separar, de poner en cuarentena para que no contagie a la lengua, sin embargo Derrida quiere demostrar que ya está actuando desde el origen de la lengua.
        1. El origen de la lengua es la escritura, lo que -como vamos a ver- quiere decir que no tiene origen.
      2. Y acá está la lectura materialista que yo ya les mencioné (Goux) Reducción: dominio de la clase dominante (espiritual) sobre la clase trabajadora (material).
        1. Transformación de lo material en valor, extracción de riqueza a partir de la fuerza de trabajo y transformación de esa fuerza en dinero.
        2. Por lo contrario, hay algo en esa fuerza que no se deja traducir sin más a dinero: usurpación es que la materia -la fuerza de trabajo, la escritura- reclame lo que le pertenece.
        3. En relación a la escritura, digamos que al reducir lo material a lo fonético la lingüística oculta el «trabajo del significante» [LACAN].
          1. «Todos los dualismos, todas las teorías de la inmortalidad del alma o del espíritu, así como los monismos, espiritualistas o materialistas, dialécticos o vulgares, son el tema único de una metafísica cuya historia debió tender toda hacia la reducción de la huella. La subordinación de la huella a la presencia plena que se resume en el logos, el sometimiento de la escritura bajo un habla que sueña con su plenitud, tales son los gestos requeridos por una onto-teología que determina el sentido arqueológico y escatológico del ser como presencia, como parusía, como vida sin diferencia […]». p. 92.
            1. Logocentrismo o Metafísica de la presencia: deseo de un significado trascendental, p. 63. Parusía, p. 67: «Dominada por la supuesta «civilización de la escritura» en la que vivimos, civilización de la supuesta escritura fonética, vale decir del logos donde el sentido del ser está, en su telos, determinado como parusía«.
            2. Traducción de la materia al sentido.
              1. Resolución, síntesis y homogeneización de la diferencia.
              2. Sentidos comunes, universalmente válidos.
              3. Conceptos, significado común por detrás de los múltiples significantes.
              4. Tendencia unificante a lo Uno.
                1. Lo intraducible en la escritura: la literatura.
                2. Cf. La escritura manual en Heidegger. Cf. nota al pie de la página 68.
          2. Cf. Goux, p. 143: «Escribamos entonces que todo «trabajo sobre las palabras» que sólo tiene en vista la renta de un sentido separable de su función (lenguaje discursivo, expresivo) corresponde al movimiento de valorización de un «capital industrial». Se trata de hacer trabajar la escritura para hacer lo más de sentido posible. Podemos enunciar también, que al límite (este límite es el de la filosofía idealista) la reabsorción de toda huella [trace] (de todo trabajo) en la presencia plena del sentido, corresponde en todo punto al movimiento de valorización de un capital usurario o de una manera general a la ignorancia (a la excensión) de todo trabajo, de todo medio entre valor y valor».
          3. GOUX p. 130: «Tomamos los materiales fónicos o escriturales como «simples signos», simples significantes(con un sentido exterior, trascendente); les negamos su carácter operatorio (de medio de producción) y su carácter operado (de producto). Ocultamos el hecho de que el sentido no es sino un producto del trabajo de signos reales, el resultado de la fábrica del texto, del mismo modo que camuflamos el carácter de mercancía de la plata (metal trabajado, que no tiene valor sino por su trabajo) para hacerlo un signo arbitrario secundario – «un simple signo»».
            1. DERRIDA: «[…] el logos como sublimación de la huella es teológico«. p. 92.
            2. GOUX, p. 118: «A partir de estas teorías clásicas, es un gesto comparable, aunque concierna a dos economías específicas, la economía material determinante, y la economía significante, que dirige aquí la crítica de Marx y la de Freud. Un mismo esfuerzo complejo de restitución, de reintegración, a contracorriente de la reducción diacrítica por la cual lo conciente -o la conciencia idealista- domina, sublima, y rellena, su base material y su enraizamiento histórico».
  1. Hay entonces 2 reducciones: primero, de la escritura a la materia fónica; y segundo, de esta a la lengua.
    1. LEER parágrafo p. 69.
      1. Una especie de «destilado» del sentido que va produciendo simultáneamente un resto: la literatura.
        1. «Al reconocer la especificidad de la escritura, la glosemática [teoría lingüística de Hjemslev] no sólo se daba los medios para describir el elemento gráfico. Designaba también el acceso al elemento literario, a lo que en la literatura pasa a través de un texto irreductiblemente[Cf. «reducción«] gráfico, que liga el juego de la forma a una sustancia de expresión determinada», p. 77.
          1. Creo que esto «irreductible» es la literatura, no como mera «grafía», por supuesto, sino como ese aspecto de la lengua que no puede ser reducido a mero sentido, que no puede ser capturado por la significación o, dicho un poco más heideggerianamente, que no puede ser traducido a mera información.
            1. En este sentido, literatura, huella, diferencia, escritura señalan el aspecto del lenguaje que Heidegger llama «poesía».
  1. Ahora bien, antes decíamos que Derrida iba a sostener que eso que la lingüística quiere dejar fuera, esa especie de «resto» de la fabricación -lo literario-, es un resto pero no porque sea lo que queda de la fabricación -la basura, los restos-, sino que es resto porque no puede ser reducido en su producto mismo.
    1. Volviendo al ejemplo de República X: hay dos lecturas que se superponen
      1. Una, que la pintura de cama es el «resto» de ese destilado, la basura que ya no participa de la idea.
      2. Otra, la de Deleuze, que ese resto es en realidad el que produce la idea en el sentido diferencial que mencionamos antes.
        1. Para Deleuze la idea es un «efecto de verdad» del simulacro.
    2. Y no puede ser reducido porque -como vamos a ver en un rato- es lo que permite que ese producto sea lo que es, o dicho más concretamente, porque allí donde la escritura no puede ser reducida a materia fónica es donde la propia materia fónica adquiere su significación: la huella.
      1. Así pues, ese resto no puede ser separado sino que está antes de la materia fónica. De allí proviene su significación, a punto tal que -como dijimos- va a ser lo originario de esa propia materia fónica.
      2. En suma, digamos que la escritura remite a lo material, a lo «aprovechable», a lo «consumible» por la lengua -podríamos decir a lo «decible«- y que eso material es inagotable en tanto haya significación.
      3. Y si bien esa escritura, ese resto, no es él mismo materia fónica -y subrayo el «fónica»-, sí es materia fónica -y subrayo la palabra «materia»-.
        1. Con esto quiero decir que si bien está fuera del fonocentrismo, se trata de un afuera que está adentro y «no más allá de sus límites exteriores». Adentro, en el lugar del origen, en el lugar del fundamento pero, paradojicamente, señalando la ausencia de origen y de fundamento.
          1. Esta es la idea del afuera en el adentro que está en el centro de este capítulo y que, si bien Derrida no lo menciona, a mi entender está en diálogo con un texto de Foucault de 1966 que lleva como título «El pensamiento del afuera».
            1. p. 12: «De hecho, el acontecimiento que ha dado origen a lo que en un sentido estricto se entiende por «literatura» no pertenece al orden de la interiorización más que para una mirada superficial; se trata mucho más de un tránsito al «afuera»: el lenguaje escapa al modo de ser del discurso -es decir, a la dinastía de la representación-, y la palabra literaria se desarrolla a partir de sí misma, formando una red en la que cada punto, distinto de los demás, a distancia incluso de los más próximos, se sitúa por relación a todos los otros en un espacio que los contiene y los separa al mismo tiempo [¿espaciamiento?]. La literatura no es el lenguaje que se identifica consigo mismo hasta el punto de su incandescente manifestación [metafísica de la presencia], es el lenguaje alejándose lo más posible de sí mismo; y si este ponerse «fuera de sí mismo», pone al descubierto su propio ser, esta claridad repentina revela una distancia más que un doblez, una dispersión más que un retorno de los signos sobre sí mismos. El «sujeto» de la literatura (aquel que habla en ella y aquel que ella habla), no sería tanto el lenguaje en su positividad, cuanto el vacío en que se encuentra su espacio cuando se enuncia en la desnudez del «hablo»».
            2. p. 24: «De ahí la necesidad de reconvertir el lenguaje reflexivo. Hay que dirigirlo no ya hacia una confirmación interior, -hacia una especie de certidumbre central de la que no pudiera ser desalojado más- sino más bien hacia un extremo en que necesite refutarse constantemente: que una vez que haya alcanzado el límite de sí mismo, no vea surgir ya la positividad que lo contradice, sino el vacío en el que va a desaparecer; y hacia ese vacío debe dirigirse, aceptando su desenlace en el rumor, en la inmediata negación de lo que dice, en un silencio que no es la intimidad de ningún secreto sino el puro afuera donde las palabras se despliegan indefinidamente».
            3. Cf. «La retirada de la metáfora», p. 47: «La representación de una clausura lineal y circular rodeando un espacio homogéneo es justamente -y éste es el tema en que más insisto una autorrepresentación de la filosofía en su lógica ontoenciclopédica. Podría multiplicar las citas, a partir de La différance, donde se decía por ejemplo que el «texto de la metafísica» no está «rodeado sino atravesado por su límite», «señalado en su interior por el surco múltiple de su margen», «huella simultáneamente trazada y borrada, simultáneamente viva y muerta» (pág. 25)».
        2. A partir de acá hay que pensar, y lo voy a mencionar más adelante, el vínculo entre este afuera en el adentro, foucaultiano y derrideano, con la idea de «retirada» o «sustracción» en Heidegger. Vínculo que, por otra parte, plantea el propio Derrida en «La retirada de la metáfora» y que creo yo tenemos que trabajar en este contexto.
  1. Derrida plantea la «exterioridad interna de la escritura al habla» en la p. 60.
    1. «Es necesario pensar ahora que la escritura es, al mismo tiempo, más externa al habla, no siendo su «imagen» o su «símbolo», y más interna al habla, que en sí misma es ya una escritura. Antes de estar ligada a la incisión, al grabado, al dibujo o a la letra, a un significante que en general remitiría a un significante significado por él, el concepto de grafía implica, como la posibilidad común a todos los sistemas de significación, la instancia de la huella instituida«.
    2. Acá hay una discusión con la inmanencia propia de todo objeto de la ciencia, pero que la voy a mencionar más adelante.
      1. En todo caso mencionaría que este «afuera en el adentro» es disruptivo y señala la imposibilidad de cierre y la imposibilidad de inmanencia. Pero vuelvo a eso en un rato.
  2. Antes de eso, y siguiendo la idea que mencioné antes del «trabajo del significante» que aparece en Lacan, en Goux y acá, y que la metafísica trata de ocultar detrás de un significado separado; tenemos que ver lo que Derrida denomina «Efecto de espejo» en la p. 48
    1. Eso que Saussure llama «usurpación» de la letra, Derrida lo vincula tanto al «estadio del espejo» de Lacan como a la circularidad de la representación.
      1. Se trataría de una suerte de «origen especular», de un origen que no es uno sino que es dos, o que es la diferencia misma.
        1. El significante, aun entendido como representación, no es entonces la mera copia, sino que es una representación que vuelve sobre lo representado para instituirlo como tal. Ese es el trabajo del significante.
        2. p. 48: «Saussure: «Cuando se dice que es necesario pronunciar una letra de tal o cual manera, se toma la imagen por el modelo… Para explicar tal extravagancia se añade que en ese caso se trata de una pronunciación excepcional» (p. 80). Lo que es insoportable y fascinante es esta intimidad que mezclaría la imagen con la cosa, la grafía con la fonía, hasta un punto tal que por un efecto de espejo, de inversión y perversión, el habla aparece a su vez como el speculum de la escritura que «usurpa así el papel principal». La representación se une con lo que representa hasta el punto de hablar como se escribe, se piensa como si lo representado sólo fuera la sombra o el reflejo del representante. Promiscuidad peligrosa, nefasta complicidad entre el reflejo y lo reflejado que se deja narcisísticamente seducir. En este juego de la representación el punto de origen se vuelve inasible. […] No hay ya origen simple. Puesto que lo que es reflejado se desdobla en sí mismo y no sólo porque se le adicione su imagen. El reflejo, la imagen, el doble desdobla aquello que duplica. El origen de la especulación se convierte en una diferencia».
      2. EXPLICAR ESTADIO DEL ESPEJO Y CONCEPTO POLÍTICO DE REPRESENTACIÓN.
        1. Hobbes, Leviatán 1, pp. 155-156: «Una multitud de hombres se hace una persona cuando son representados por un hombre o una persona siempre que se haya hecho con el consentimiento de cada uno en particular de los de aquella multitud, pues es la unidad del mandatario, no la unidad de los representados, lo que hace de la persona una, y es el mandatario el portador de la persona, y de una sola persona. La unidad en multitud no puede entenderse de otra forma».
          1. Digamos que es la unidad del representante la que le da unidad a lo representado.
          2. El origen de la unidad de esto representado es diferencial y proviene del propio concepto de representación.
          3. Deleuze, p. 263: «Consideremos las dos fórmulas: «sólo lo que se parece difiere», «sólo las diferencias se parecen». Se trata de dos lecturas del mundo en la medida ,en que una nos invita a pensar la diferencia a partir de una similitud o de una identidad previas, en tanto que la otra nos invita por el contrario a pensar la similitud e incluso la identidadad como el producto de una disparidad de fondo. La primera define exactamente el mundo de las copias o de las representaciones;pone el mundo como icono. La segunda, contra la primera, define el mundo de los simulacros».
          4. Deleuze, p. 264: «Lo mismo y lo semejante sólo tienen ya por esencia el ser simulados, es decir, expresar el funcionamiento del simulacro». «Que lo Mismo y lo Semejante sean simulados no significa que sean apariencias o ilusiones. La simulación designa la potencia de producir un efecto«.
        2. En suma, eso que parece estar afuera, ser accesorio, pasible de ser separado como una mera copia, una mera representación, se termina revelando como la institución de lo que parecía estar antes, de lo primero.
          1. Tenemos que volver a pensar esto en relación a ese concepto de escritura que se revelaba como estando desde el primer momento, y que ahora se revela incluso como instituyendo a la propia phoné.
            1. Ese es el trabajo del significante sobre el significado y también el trabajo de la escritura sobre la phoné. Una especie de «trabajo retroactivo» en el que lo producido se termina revelando como lo que produce retroactivamente, o como lo denomina Lacan: «punto de capitón».

VUELVO UN POCO AL TEXTO:

  1. P. 56: «El sistema de lengua asociado a la escritura fonético-alfabética es aquel en el que se produjo la metafísica logocéntrica que determinó el sentido del ser como presencia».
    1. En la página 57 introduce el título: «El afuera es el adentro»
      1. Ser tachado: cf. Heidegger, Zur Seinsfrage.
  2. En la página 61: «Es necesario pensar la huella antes que el ente».
    1. La huella (Derrida), el ser (Heidegger), el trabajo (Marx-Goux) como borraduras que en su borramiento generan sentido.
      1. Borraduras que son borradas para generar sentido, completitud, totalización, significación.
    2. Este proceso de borramiento de la huella -borramiento de la borradura- es característico de la metafísica logocentrista.
      1. Fonocentrismo: disimulación de la archi-escritura, p. 73.
        1. La archi-escritura o archi-huella como movimiento de sublimación/reducción de lo material/escritura en un sentido espiritual. Movimiento que no es sino un movimiento de borramiento o disimulación.
          1. La construcción del sentido es el resultado de la negativización de lo negativo: la archi-huella, el ser, la nada. cf. Heidegger: la nada-nadea y el tzim-tzum, en la cábala también hay toda una teoría del lenguaje.
  3. Y acá entra la crítica a la inmanencia del objeto de la ciencia.
    1. «Es que la archi-escritura, movimiento de la diferancia, archi-síntesis irreductible, abriendo simultáneamente en una única y misma posibilidad la temporalización, la relación con el otro y el lenguaje, no puede, en tanto condición de todo sistema lingüístico, formar parte del sistema lingüístico en sí mismo, estar situada como un objeto dentro de su campo. (Lo que no quiere decir que tenga un lugar real en otra parte, en otro sitio determinable). Su concepto no podría de ninguna manera enriquecer la descripción científica, positiva e «inmanente» (en el sentido que Hjemslev le da a esta palabra), del sistema en sí mismo». p. 79.
      1. Cf. Heidegger, «La pregunta por la técnica»:

«La técnica no es igual que la esencia de la técnica. Si nosotros buscásemos la esencia del árbol, tendríamos que elegir aquello que domina a todo árbol en cuanto árbol, sin ser ello mismo un árbol, que se pueda encontrar entre los restantes árboles.

Así también, la esencia de la técnica no es, en absoluto, algo técnico. Por eso, nunca experimentaremos nuestra relación con la técnica, mientras nos representemos y dediquemos sólo a lo técnico, para apegarnos a ello o para rechazarlo».

  1. Cf. también Introducción a la filosofia, pp. 51-52:

«No estamos tan originalmente en la ciencia como para aprehender de raíz su crisis, es decir, para vernos aprehendidos o ser aprehendidos críticamente por ella en sentido serio. No nos hemos apropiado la ciencia de forma tan elemental y transparente como para, dentro de la ciencia misma, chocar con sus límites, es decir, como para entender chocando con esos límites de la ciencia, por qué, no de forma accidental, sino de forma necesaria, la ciencia está o viene delimitada como ciencia. Mientras no se llegue a que los investigadores se percaten en las distintas ciencias particulares de que con los medios de su ciencia nunca podrán entender esa ciencia radicalmente y llevar esa ciencia a sus propias raíces, es decir, poner esa ciencia ante sus propias bases, mientras ello no suceda, digo, resulta vana toda investigación de fundamentos. La matemática no puede entenderse matemáticamente, y la esencia de la filología no la aclarará ningún filólogo con métodos filológicos».

  1. Acá está de nuevo esa estructura del afuera en el adentro que mencionamos antes, aquí presentada como trascendencia en la inmamencia.
    1. Frente al «empirismo» de las ciencias: «… se plantea la pregunta por el origen trascendental del sistema en sí mismo…», p. 79.
    2. Inmanencia (totalidad, completitud) vs. trascendencia (repliegue, solapamiento, incompletitud, resto, «afuera en el adentro»).
      1. «… el progreso decisivo realizado por un formalismo respetuoso de la originalidad de su objeto, del «sistema inmanente de sus objetos», es acechado por el objetivismo cientificista, vale decir por otra metafísica inadvertida o inconfesada. Metafísica a la que muchas veces se reconoce actuando en la Escuela de Copenhague. Para no recaer en este objetivismo ingenuo es que nos referimos a una trascendentalidad que por otra parte ponemos en duda. Creemos que hay un más acá y un más allá de la crítica trascendental«. p. 80.
        1. Yo creo que se trata de un trascendentalismo sin trascendental, que aparece indicado por la tachadura. Cf. la diferencia entre «trascendental» y «trascendente» en la Crítica de la razón pura.
        2. En este sentido, yo creo que hay que pensar la posiblidad de plantear la huella y la archi-escritura en Kant.
          1. Noumeno en sentido positivo y negativo, pp. 94-95:

«[…] el signatum tenía una relación inmediata con el logos divino que lo pensaba en la presencia y para el cual éste no era una huella [sentido positivo]. Y para la lingüística moderna, si el significante es huella, el significado es un sentido pensable en principio en la presencia plena de una conciencia intuitiva. La faz significado, en la medida en que aún se la distingue originariamente de la faz significante, no es considerada como una huella: de derecho, no tiene necesidad del significante para ser lo que es».

  1. «Tal referencia al sentido de un significado pensable y posible fuera de todo significante, permanece dentro de la dependencia de la onto-teo-teleo-logía que acabamos de evocar», p. 95.
  2. La fenomenología de Peirce, p. 64.
    1. La manifestación constituye un signo. Fenomenología y hermenéutica: Heidegger; diferencia con Husserl, para quien la manifestación se reduce a la presencia.
    2. «La huella no sólo es la desaparición del origen; quiere decir aquí -en el discurso que sostenemos y de acuerdo al recorrido que seguimos- que el origen ni siquiera ha desaparecido, que [la huella] nunca fue constituida salvo, en un movimiento retroactivo, por un no-origen, la huella, que deviene así el origen del origen». p. 80.
      1. El origen es instituido retroactivamente a partir de un no-origen. Cf. LACAN: «punto de capitón»
      2. La idea es instituida retroactivamente por el simulacro. Cf. Platón, República X: la idea es un efecto del simulacro, un «efecto de verdad» (Deleuze).
      3. «No obstante sabemos que este concepto destruye su nombre y que, si todo comienza por la huella, no hay sobre todo huella originaria». p. 80.
        1. La huella es el nombre de una falta… originaria.
        2. Eso indica la tachadura: la falta que, por ser originaria, no tiene origen, sino que justamente indica la falta de origen.
        3. «La huella es, en efecto, el origen absoluto del sentido en general. Lo cual equivale a decir, una vez más, que no hay origen absoluto del sentido en general«. p. 84.
          1. OJO: eso tanto en Derrida como en Heidegger.
          2. «Por lo tanto aquí no se trata de una diferencia constituida sino, previa a toda determinación de contenido, del movimiento puro que produce la diferencia. La huella (pura) es la diferencia. No depende de ninguna plenitud sensible, audible o visible, fónica o gráfica. Es, por el contrario, su condición. Inclusive aunque no exista, aunque no sea nunca un ente-presente fuera de toda plenitud, su posibilidad es anterior, de derecho, a todo lo que se denomina signo […]». pp. 81-82.
            1. La huella es «inaudita» e «invisible», p. 84. Cf. Lo «inaudito» en Heidegger. Derrida, «El oído de Heidegger».
    1. La archi-escritura no puede reducirse a un objeto presente y por lo tanto no puede volverse el objeto de una ciencia, p. 74.
      1. Ella es, por una parte, el movimiento de producción de todo objeto pero, por otra, en tanto que negatividad y resto, ella mismase sustrae a todo objeto.
      2. Es la que produce objetos y ella misma no es un objeto ya que, justamente, los produce sustrayéndose, borrándose, disimulándose a la lógica de los objetos.
        1. Pero así como es el movimiento de sustracción[Entziehung] (cf. Heidegger, Parménides) que genera sentido y que generando sentido produce positividad, la huella también es el origen absoluto del sujeto.
    • «La retirada de la metáfora», p. 56:

    «El ser se retiene,se esquiva, se sustrae, se retira (sich entzieht) en ese movimiento de retirada que es indisociable, según Heidegger, del movimiento de la presencia o de la verdad. Al retirarse cuando se muestra o se determina como o bajo ese modo de ser (por ejemplo como eidos, según la separación o la oposición visible/invisible que construye el eidos platónico), sea que se determine, pues, en cuanto que ontóson bajo la forma del eidos o bajo cualquier otra forma, el ser se somete ya, dicho de otro modo, por así decirlo, sozusagen, so to speak, a un desplazamiento metafórico-metonímico. Toda la llamada historia de la metafísica occidental sería un vasto proceso estructural en el que la epoché del ser, al retenerse, al mantenerse éste retirado, tomaría o más bien presentaría una serie (entrelazada) de maneras, de giros, de modos, es decir; de figuras o de pasos trópicos, que se podría estar tentado de describir con ayuda de una conceptualidad retórica.»

    1. «Constituyéndolo y dislocándolo simultáneamente, la escritura es distinta del sujeto, en cualquier sentido que se lo entienda. […]
      1. Escritura como doble ausencia del sujeto: signatario y referente, p. 54.
        1. Cf. «Envíos», en: La tarjeta postal.
      2. ¿Por qué la palabra «huella»?
        1. Porque se encuentra en diálogo con otros discursos contemporáneos, p. 91.
        2. En particular con Levinas («La huella del otro») y con la idea de «illéité» o «eleidad» (de la tercera persona singular «el»), entendida como el otro absoluto anterior a la distinción entre yo y tú; y con «una intención heideggeriana, esta noción [huella] significa, a veces más allá del discurso heideggeriano [notar que la intención va más allá del discurso. HJC], la destrucción de una ontología que en su desarrollo más profundo determinó el sentido del ser como presencia y el sentido del lenguaje como continuidad plena del habla».
          1. Derrida sería «más fiel» a la intención de Heidegger que el discurso del propio Heidegger.
            1. Cf. «Lo impensado» en Heidegger. Deconstruyendo a Heidegger, con Heidegger y contra Heidegger.
              1. Derrida es más heideggeriano que Heidegger.
          2. Finalmente, esta noción de huella remite a la noción de «Spur«, entendida en su sentido «irreductible» [otra vez, cf. la noción de «reducción»], tal y como ésta aparece en los discursos nietzscheano y freudiano.
            1. «En fin, en todos los campos científicos y especialmente en el de la biología, esta noción aparece actualmente como dominante e irreductible«.
      3. Espaciamiento y ek-sistencia heideggeriana.
        1. «Archi-escritura, primera posibilidad del habla, luego de la «grafía» en un sentido estricto, lugar natal de la «usurpación» denunciada desde Platón hasta Saussure, esta huella es la apertura de la primera exterioridad en general, el vínculo enigmático del viviente con su otro y de un adentro con un afuera: el espaciamiento. El afuera, exterioridad «espacial» y «objetiva» de la cual creemos saber qué es como la cosa más familiar del mundo, como la familiaridad en sí misma, no aparecería sin la grama, sin la diferancia como temporalización, sin la no-presencia de lo otro inscripta en el sentido del presente, sin la relación con la muerte como estructura concreta del presente viviente». p. 92.
        2. Juego: ausencia de significado trascendental, pp. 64-65.
          1. «El estudio del funcionamiento de la lengua, de su juego, supone que se coloca entre paréntesis la sustancia del sentido y, entre otras sustancias posibles, la del sonido. La unidad del sonido y del sentido es aquí, como lo proponíamos anteriormente, el tranquilizador cierre del juego». p. 74.
          2. «Lo que inaugura el movimiento de la significación es lo que hace imposible su interrupción». p. 64.
          3. «La significación sólo se forma, así, en el hueco de la diferencia: de la discontinuidad y de la discreción, de la desviación y de la reserva de lo que no aparece. Esta juntura del lenguaje como escritura, esta discontinuidad ha podido contrariar, en un momento dado, en la lingüística, un precioso prejuicio continuista«. p. 90.
            1. El de la metafísica de la presencia.
            2. «La juntura señala la imposibilidad, para un signo, para la unidad de un significante y de un significado, de producirse en la plenitud de un presente y de una presencia absoluta. Por esto es que no hay habla plena, aunque se la quiera restaurar mediante o contra el psicoanálisis». p. 90.
              1. No puede haber resolución del juego en tanto haya significación.
              2. Plenitud equivale a imposibilidad de significación.
                1. Cf. Heidegger, GA 29/30, p. 290 de la trad.: «De aquí resulta que el lenguaje no está sometido a la lógica en todo, sino que de la esencia del lenguaje y de los significados forma parte el ser inconsecuente, o, dicho de otro modo, que el lenguaje es algo que forma parte de la esencia de la finitud del hombre. Pensar un dios que se habla a sí mismo es el contrasentido absoluto«.
                  1. Pensar esto en relación a esa tendencia a «oírse hablar» de la que habla Derrida en la primera parte.
        3. La cuestión del «después» y la lógica del parásito, p. 70.
          1. Tal vez el «después» al que es confinada la escritura no venga después.
            1. Un ejemplo de eso puede encontrarse en la lógica de Hegel.
            2. «Pensamos, por el contrario, que la lengua oral pertenece ya a esta escritura. Pero esto supone ya una modificación del concepto de escritura que por ahora no hacemos más que anticipar». p. 72.
        4. Concepto vulgar de tiempo en Ser y tiempo y «linearización de la escritura» y el concepto lineal de habla, p. 93.
          1. Eso lo trabajará más adelante.
          2. Cf. Heidegger, «Logos», en: Conferencias y artículos: recolección y disposición horizontal.
        5. «CONCLUSIÓN» DEL CAPÍTULO: hay que poner al significado en el lugar del significante.
          1. ¿»Reducir» el significado al significante? ¿Contra-reducirlo? ¿Retraerlo a su base material en la escritura?